Constant Rijkenberg es un nombre que seguro que los seguidores del EPT tienen aún en la cabeza. Se trata del joven holandés que ganó recientemente el EPT San Remo, con una de las actuaciones más lamentables que se recuerdan en mucho tiempo en una mesa final televisada.Sólo por eso, la victoria de Rijkenberg mereció muchos comentarios despectivos. Sin embargo, ahora de lo que se le acusa es de algo mucho más grave que ser un jugador dudoso. La acusación ha tenido lugar en un foro holandés, donde un gran número de sus foreros han hecho constar su participación en un bancaje a Rijkenberg.
 
Este hecho estaba por él mismo reconocido, quien había declarado que el 50% de la entrada había sido costeada por otras personas. Ahora mismo se habla de que el dinero obtenido por el joven es de alrededor del 135% del valor de la entrada (que era el fin para el que los inversores pusieron dinero), aunque se especula, también en 2+2, que podría alcanzar el 160%.
 
La victoria en San Remo le tiene que estar, en consecuencia, causando un insomnio tremendo, si tenemos en cuenta que, cuando se queda en premios al ser bancado, el porcentaje de entrada que fue pagado es el porcentaje de premio que va al inversor. Por lo tanto, si Rijkenberg hubiera vendido una participación superior a la entrada tendría que poner dinero de su bolsillo de quedar en premios. Por ponerle cifras, el holandés debe ahora entre medio millón y un millón de euros.Barry Greenstein, con quien compartió mesa a lo largo del torneo, ha comentado en 2+2 que la actitud del campeón era sospechosa, puesto que en ocasiones parecía estar jugando para perder. Al final va a resultar que era tan malo que no era capaz de perder voluntariamente…